miércoles, 22 de febrero de 2023

REGALOS SILENCIOSOS



LA PRÁCTICA DE HACER REGALOS SILENCIOSOS

Busca un lugar público, como una plaza, un parque, una estación, y colócate en un sitio que te permita observar a los paseantes discretamente.
Déjate llevar por tu corazón, que él elija las personas a las que harás tu regalo anónimo y silencioso.
Cuando veas pasar a alguien afectado por una dolencia, regálale buena salud en tu pensamiento.
Si ves pasar a una persona abatida y triste, regálale paz y alegría.
Si ves a un niño que llora, regálale un futuro hermoso.
Si ves a alguien de gesto hosco y enojado, regálale amor y perdón.
Y así, con todas las personas que se vayan cruzando en tu camino.
Acoge a cada una de ellas en tu corazón por unos instantes y deséales lo mejor.
Puede que jamás vuelvas a ver a ninguna de estas personas.
Está bien que así sea; no necesitas ninguna confirmación, el amor nunca se impone, sencillamente se ofrece a quien tenga a bien recibirlo.





lisa aisato


No hay comentarios:

Publicar un comentario

“El Duende que Encontró la Luz”

  En lo profundo del Bosque Susurrante vivía Lilo, un pequeño duende curioso que siempre llevaba un sombrero demasiado grande para su cabeza...